Calcula tu ganancia de peso ideal semana a semana según tu IMC antes del embarazo.
Durante el embarazo, el aumento de peso no viene solo de la grasa corporal. La mayor parte corresponde al bebé, la placenta, el líquido amniótico, el útero en crecimiento, el mayor volumen de sangre y los líquidos adicionales que el cuerpo retiene de forma natural.
Por eso, la ganancia de peso recomendada varía según el IMC previo al embarazo: las mujeres con bajo peso necesitan ganar más para cubrir las reservas que el bebé necesitará; las que parten de un IMC más elevado tienen ya parte de esas reservas y necesitan ganar menos.
Una ganancia muy por debajo de lo recomendado puede indicar que el bebé no está recibiendo suficientes nutrientes, lo que puede afectar a su crecimiento. Tu matrona o ginecólogo lo valorará en cada revisión con la medición de la altura uterina y las ecografías.
Ganar peso muy por encima del rango también tiene consecuencias: mayor riesgo de hipertensión gestacional, diabetes, parto instrumentado y dificultad para recuperar el peso tras el parto. En ambos casos, lo importante es la tendencia a lo largo del tiempo, no el peso puntual de un día.
Mantener una ganancia de peso en el rango recomendado no requiere dietas restrictivas durante el embarazo, sino hábitos sencillos y sostenidos. El objetivo no es comer por dos, sino comer bien por dos.
Distribuye bien las calorías extra. En el primer trimestre apenas se necesitan calorías adicionales. Es en el segundo y tercer trimestre cuando el organismo demanda entre 300 y 500 kcal más al día, preferiblemente de alimentos nutritivos como legumbres, frutos secos, proteínas magras, frutas y verduras.
Mantente activa de forma segura. El ejercicio moderado durante el embarazo, como caminar, nadar o yoga prenatal, ayuda a regular la ganancia de peso, mejora el estado de ánimo y puede facilitar el parto. Siempre con el visto bueno de tu ginecólogo.
Pésate con regularidad, no con obsesión. Una vez a la semana en las mismas condiciones (misma hora, misma ropa o sin ropa) es suficiente para seguir la tendencia sin generar ansiedad innecesaria.
Basado en las guías del Institute of Medicine (IOM, 2009), adoptadas por la SEGO y la AEP. Los valores son orientativos. Consulta siempre con tu matrona o ginecólogo el seguimiento de tu peso durante el embarazo.