Calcula el percentil de peso y altura de tu bebé según los estándares de la OMS (0–5 años).
Basado en los Estándares de Crecimiento Infantil de la OMS (2006).
Esta herramienta es orientativa. Tu pediatra valora la tendencia a lo largo del tiempo, no un valor aislado.
El percentil es una medida estadística que indica dónde se sitúa tu bebé dentro de una población de referencia del mismo sexo y edad. Un bebé en el percentil 50 está exactamente en la media: la mitad de los bebés de su edad pesan más y la otra mitad pesa menos. Un bebé en el percentil 25 pesa más que el 25% y menos que el 75%. Ningún percentil es intrínsecamente mejor que otro — lo que importa es la estabilidad de la curva a lo largo del tiempo.
Esta calculadora usa los Estándares de Crecimiento Infantil de la OMS (2006), elaborados a partir de una muestra de niños criados en condiciones óptimas de salud en seis países. Son las tablas de referencia recomendadas por la Asociación Española de Pediatría y la mayoría de sistemas sanitarios europeos.
| Rango | Clasificación | Qué significa |
|---|---|---|
| Por debajo de P3 | Bajo peso / talla baja | Puede requerir evaluación pediátrica |
| P3 – P15 | Bajo-normal | Dentro del rango, en el extremo inferior |
| P15 – P85 | Normal | Rango central, sin preocupación |
| P85 – P97 | Alto-normal | Dentro del rango, en el extremo superior |
| Por encima de P97 | Peso / talla elevados | Puede requerir evaluación pediátrica |
Cualquier valor entre el percentil 3 y el 97 se considera dentro del rango normal. Un bebé consistentemente en el percentil 10 no está mal — simplemente es de complexión pequeña. Lo que preocupa a los pediatras es un cambio brusco de percentil: si un bebé que siempre estuvo en el P50 cae al P15 en pocas semanas, eso merece investigación, independientemente de los números absolutos.
Estar por debajo del percentil 3 no es automáticamente una señal de alarma, pero sí es un motivo para que el pediatra haga un seguimiento más cercano. Algunos bebés son constitucionalmente pequeños y crecen perfectamente por debajo de ese umbral. La diferencia está en si el bebé come bien, está activo, tiene buen desarrollo neurológico y su curva es estable — o si, por el contrario, el crecimiento se ha frenado de forma repentina.
Es posible que tu pediatra use las tablas de la Fundación Orbegozo (muy usadas en España, especialmente en el País Vasco y Cataluña) u otras referencias nacionales. Ambas son válidas pero pueden dar percentiles ligeramente distintos para el mismo niño. Lo importante es usar siempre la misma tabla para hacer comparaciones coherentes a lo largo del tiempo.
El seguimiento del crecimiento está incluido en las revisiones del programa del niño sano. No es necesario ni recomendable pesar y medir al bebé en casa de forma frecuente: una medición aislada tiene muy poco valor diagnóstico. Lo que el pediatra necesita es la tendencia a lo largo de varias mediciones realizadas en condiciones similares (misma báscula, misma hora del día, sin ropa).
Sí, de forma significativa. La altura y el peso de los padres son el mejor predictor del tamaño que tendrá el bebé a largo plazo. Existen fórmulas para calcular la talla diana (altura esperada según la genética de los padres), que el pediatra puede usar como referencia complementaria al percentil. Un bebé de padres bajos que crece en el percentil 10 es un escenario muy diferente al de un bebé de padres altos en el mismo percentil.