Diagrama interactivo de los 20 dientes de leche. Ajusta la edad de tu bebé para ver qué dientes han salido, cuáles están en camino y cuáles faltan.
Los dientes de leche, también llamados dientes primarios o temporales, son el primer conjunto de dientes que aparece en la boca de los bebés. Son 20 en total: 8 incisivos, 4 caninos y 8 molares, distribuidos en dos filas (maxilar superior y mandíbula inferior). Aunque son temporales, acompañan al niño desde los 6 meses aproximadamente hasta los 10–12 años, cuando los últimos molares de leche ceden su lugar a los definitivos.
Su función va mucho más allá de masticar. Los dientes de leche mantienen el espacio en la mandíbula para que los dientes permanentes erupcionen en la posición correcta, contribuyen al desarrollo del habla y la pronunciación, y son fundamentales para la nutrición en los primeros años de vida. Por eso su cuidado desde el primer momento es tan importante.
Las edades que aparecen en esta herramienta son rangos, no fechas exactas. Existe una variación enorme entre bebés sanos: algunos tienen ya varios dientes al cumplir el año, y otros llegan a los 12 meses sin ninguno. Ambos extremos son completamente normales siempre que no haya otros signos de alteración del desarrollo.
Los factores que influyen en el momento de erupción incluyen la genética (si el padre o la madre dentaron tarde, es probable que el bebé también), el sexo (las niñas tienden a dentar ligeramente antes), el tipo de alimentación en los primeros meses y, en menor medida, el peso al nacer. El orden en que salen los dientes es generalmente más constante que el momento en que lo hacen.
En cuanto aparezca el primer diente, es el momento de empezar con la higiene dental. No hay que esperar a que el bebé tenga varios dientes ni a que sea más mayor. La limpieza temprana establece un hábito importante y protege contra la caries desde el inicio.
La pérdida de los dientes de leche es tan natural como su erupción, y también sigue un orden bastante predecible. Los primeros en caerse suelen ser los incisivos centrales inferiores, generalmente alrededor de los 6–7 años. El proceso completo dura varios años: los últimos molares de leche suelen caerse hacia los 10–12 años.
Cuando un diente de leche se afloja, lo normal es dejarlo caer por sí solo o con un movimiento suave. No es recomendable tirarlo de forma brusca antes de que esté completamente suelto, ya que puede romper la raíz, que a esa edad está en proceso de reabsorción. Si un diente de leche se cae antes de tiempo por un accidente o una caries, consulta con el dentista, ya que puede ser necesario un mantenedor de espacio para que el diente permanente erupcione correctamente.
La mayoría de las situaciones relacionadas con la dentición de leche son completamente normales y no requieren intervención. Sin embargo, hay algunas señales que sí merecen una consulta:
Consulta con tu dentista o pediatra si: tu bebé no tiene ningún diente a los 18 meses; aparecen manchas blancas, marrones o negras en los dientes (posible caries); un diente sale en una posición muy anómala; hay asimetría marcada en la erupción (un diente ha salido en un lado pero no en el otro tras varios meses); el niño se queja de dolor dental persistente; o un diente de leche no se cae y el permanente ya está asomando justo detrás.
Edades orientativas según la AAP, la AEP y la SEOP. Es normal que haya una variación de ±3 meses entre bebés. Los dientes de leche empiezan a caerse entre los 5 y los 7 años. Consulta con tu dentista pediátrico o pediatra ante cualquier duda. babyFAQ no proporciona consejo médico.