Checklist completo de todo lo que necesitas tú, tu acompañante y el bebé. Marca lo que ya tienes preparado — el progreso se guarda.
Todo preparado. Coloca la bolsa en un sitio visible y asegúrate de que tu acompañante sabe dónde está. ¡Mucho ánimo!
La recomendación estándar de matronas y obstetras es tener la bolsa lista a partir de la semana 36 de gestación. Aunque la mayoría de partos ocurren entre las semanas 37 y 42, aproximadamente el 10% son prematuros, y en esos casos no hay tiempo para prepararse.
Lo ideal es ir completando la lista durante las semanas 34–36, con calma. Primero la documentación y los artículos que ya tienes en casa, luego las compras de lo que falta. Evita dejarlo para la última semana — hay cosas que no siempre están disponibles inmediatamente y el cansancio del tercer trimestre es real.
Cada hospital y comunidad autónoma tiene su propia política, pero en general los hospitales públicos españoles suelen proporcionar: compresas postparto básicas, pañales para los primeros días, bata de hospital, jabón y gel básico, y en algunos casos biberones si no hay lactancia materna.
Lo que casi nunca proporcionan: ropa cómoda para mamá, sujetador de lactancia, ropa del bebé para salir, artículos de aseo propios, cargadores, snacks o bebidas. Siempre es mejor llevar de más que quedarse corta — puedes dejar en casa lo que no necesites, pero no puedes ir a buscarlo desde la habitación del hospital.
El error más común es llevar demasiada ropa del bebé en talla recién nacido. Muchos bebés nacen ya en talla 56 o incluso 62 y las prendas de talla 50 no les sirven. Lleva siempre ropa en dos tallas.
Otro error frecuente es olvidar los documentos en casa. Aunque el hospital puede atenderte sin ellos, tener la cartilla del embarazo y la tarjeta sanitaria agiliza mucho el ingreso. También se suele olvidar el plan de parto, que conviene entregar al equipo médico al llegar.
Por último, no instalar la silla de coche antes del parto. Sin silla instalada no pueden darte el alta — muchos hospitales lo verifican expresamente. Instálala con antelación y asegúrate de que tu acompañante sabe colocar bien al bebé en el arnés.
El plan de parto es un documento escrito en el que la madre expresa sus preferencias y deseos para el parto: tipo de analgesia, posiciones, piel con piel, lactancia, presencia del acompañante, entre otros. No es vinculante, pero comunica al equipo tus preferencias y facilita el diálogo.
En España, el Ministerio de Sanidad ofrece una plantilla oficial de plan de parto descargable. Muchas matronas también ayudan a redactarlo en las últimas consultas. Imprímelo en dos copias: una para el equipo médico y otra para ti. Es especialmente útil si las circunstancias del parto cambian y no puedes comunicarte bien en ese momento.
Lista orientativa basada en recomendaciones de matronas y hospitales españoles.
Cada hospital tiene sus propias normas — consulta con tu matrona qué proporcionan y qué debes llevar.